Taller Meditacion

Reconectarnos con Mindfulness

Esta nota no pretende ser una crítica más a la hiperconexión de la cual todos participamos en mayor o menor medida sino más bien una reflexión constructiva acerca de cómo vivimos la vida.

Cuando comienzo a escribir sobre este tema no puedo evitar recordar el libro de David Foenkinos, Estoy mucho mejor, donde el protagonista comienza a sentir intensos dolores de espalda, por lo que se realiza varios exámenes médicos los que no arrojan ningún problema de salud asociados a sus molestias, es cuando comienza a revisar qué está pasando con su vida, es decir a reconectarse con sus relaciones, emociones, pensamientos y con su cuerpo. Lo que descubre……sugiero leer la novela.

Lo que le sucede al personaje del libro lo vemos a diario ya que en nuestra cultura nos educan desde el hacer, tener, pero no sentir, es decir sabemos que hay que estudiar, trabajar, qué adquirir para tener alguna “seguridad” económica pero casi en ninguna parte nos preparan para conectar con lo que nos pasa y mucho menos cómo lidiar con aquello. Aquí me gustaría detenerme un poco y hacer hincapié en que precisamente este hacer nos lleva a estar prácticamente todo el día en función de internet, dispositivos móviles, redes sociales y un largo etcétera estando casi disponible 24/7, tema no menor si pensamos que esta conducta nos conduce a una autoexigencia cada vez más difícil de manejar, lo que produce que para seguir funcionando y cuando el cuerpo ya nos grita una molestia buscamos rápidamente algo que lo aplaque para seguir en piloto automático pero no sintiendo y mucho menos escuchando lo que realmente nos sucede.

En esto los orientales nos llevan una tremenda ventaja por ejemplo con las prácticas contemplativas, más específicamente la meditación que ha empezado a llegar a Occidente a través del concepto de Mindfulness, que se traduce como Atención plena. Dicha práctica tiene como objetivo el aprender a estar presentes, deteniéndonos por un momento y permaneciendo con lo que sea que surja pero sin juicios. Cómo se puede hacer, primero buscando un lugar cómodo, puede ser sentado en el suelo, una silla o cojín, luego conectando poco a poco con nuestra respiración, prestando atención al inspirar y expirar por ejemplo cómo se siente en las fosas nasales, luego observando qué se siente, cuáles son los pensamientos, sintiendo si hay alguna tensión corporal, logrando con esto tener una visión un poco más clara de lo que está sucediendo en nuestro interior.